Oraciones de liberación y sanación

Señor Padre Celestial, vengo a ti humildemente
a que escuches mis plegarias
te pido intercedas para que expulse de mi
todas las fuerzas del mal para que
yo esté bien y me pueda sanar,

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Saca de mi todo lo que este mal, pecado, envidia
celos, enfermedad física, psíquica, moral, espiritual y diabólica,
que todas esas energías negativas me abandonen inmediatamente,
que desaparezcan que se vayan al infierno eterno,

Tú que curas las enfermedades del corazón, del cuerpo,
del espíritu, cura a (nombre de la persona)
que cure los traumas psíquicos y toda herida que tiene,
Cúrame a mí de las heridas de mis recuerdos,
de manera que desaparezcan de mi mente
las angustias y las preocupaciones,

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Te ofrezco mi corazón, purifícalo y dame
los sentimientos de tu corazón divino,
ayúdame a ser humilde, bondadoso
amable, sincero y justo.
Entra en mí corazón y quita de mi la indecisión
la tristeza, la melancolía, todo sentimiento de
fracaso, de frustración, depresión, de miedo, temores…

Libérame de esos fantasmas, ven en mí auxilio,
escucha mis gritos, mis quejas, necesito tu protección,
tu fortaleza, tu perdón,
Solo tú nos puedes dar lo que nadie puede,
tu eres mi amigo, mi gran amigo,
mi padre Señor, bendito seas.

Líbrame de todo espíritu de traición,
destrucción y muerte…ven en mi ayuda
te lo ruego, saca todo lo podrido de mi mente,
de mi cuerpo, de mi corazón, líbranos de toda maldición.

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Sáname y Libérame de todas las fuerzas
del mal, aniquílalas, destrúyelas para que
pueda estar bien y hacer el bien,
Tu estas sanando todas mis heridas,
toda frustración, todo dolor, ven a mi vida Señor
a darme consuelo y fortalecer mi alma,
te lo pido Señor.

Padre Mío, tu que todo lo puedes y
todo lo ves, cura mi alma y mi corazón
de toda tribulación, de toda enfermedad
mental o física y libérame de esa carga.

Te ruego Señor, por tu benevolencia, por
Tu misericordia infinita, por tu bondad
has de mi un hombre nuevo cargado
de fe y esperanza, lleno de alegría,
sano de cuerpo y alma,
gracias a ti Señor.

Amén.

Oración de liberación de las preocupaciones

Señor Todopoderoso Misericordioso,
vengo a ti a suplicarte que escuches
mis angustias y ruegos,
Expulsa de mi vida toda influencia
de los espíritus malignos,
rompe las ataduras y cadenas que los
demonios tengan sobre mí,

Libérame de cualquier espíritu impuro
que este dentro de mí, no dejes que
siembre el mal en nuestras vidas
Líbranos de vanalidades, del orgullo,
del ego Y la autosuficiencia

Líbranos del materialismo, de lo superfluo,
de actitudes vanidosas, de toda forma de egoísmo.
Líbranos de malos sentimientos, de rencores
Del odio, del deseo de venganza

Líbranos da la maldad y entes malignos, de los maleficios,
de las brujerías, de lo diabólico.

Ilumina el camino que debo seguir para llegar a ti,
Se mi fortaleza para alejar al maligno,
Aléjame del peligro, de las malas tentaciones
Dame el perdón y la paz que tanto necesito,
Nunca me abandones, no permitas que mi mente
Se perturbe mi mente con malos pensamientos.

Señor Padre Celestial libérame de cualquier disgusto
o resentimiento que yo tenga en contra tuya
por mis errores y torpezas, por mis frustraciones,
Aleja todos los espíritus rebeldes que nos incitan
al pecado y que nos hacen estar lejos de ti Señor.

Confieso que es mi culpa haber pecado,
que fue por mi propio deseo, así lo confieso,
borra las huellas de mis pecados y acepta
mi arrepentimiento en el nombre de Jesús.

Vigila mi corazón, guía mis emociones y
fortalece mi voluntad, que quede protegido (a)
en cuerpo, mente y espíritu,
te rogamos líbranos del odio, de la fornicación
y de la envidia, de maleficios y hechizos.

Líbranos de la división de la familia, de toda amistad mala,
Padre Mío solo tú tienes el poder de modificar
el orden, poner las cosas en su justo lugar
no hay fuerza que te venza

No permitas que las fuerzas malignas triunfen
Sobre el bien, has que retrocedan,
acorrálalas que huyan,

Invoco a los arcángeles liberadores,
a mi padre santo, al divino Jesucristo
que me toma de la mano como un amigo
y libéreme de todo yugo e inmundicia
y cualquier energía negativa que pueda tener,

Amen.

¿Qué es la sanación?

La Sanación es el proceso o efecto de sanar a través de prácticas manuales o tecnológicas.

La curación se explica como proceso de regeneración en un organismo desequilibrado. Existen muchos tipos y formas de curar o sanar, pero todas parten de la curación física y curación psicológica.

Definición de Liberación

Liberación. Proviene del latín “Liberatio” que se refiere volver libre a algo o alguien. También se denomina así a la expulsión de demonios en el nombre de Dios para poner fin a la intervención del maligno en las vidas de las personas.

En ese sentido, podemos comprender que el sacrificio que Dios padre hizo por nosotros de entregar a su hijo es para librarnos de nuestros pecados. Se sacrificó, se inmoló en la cruz, padeció, sufrió, este es el ejemplo claro que necesitamos para reclamar una liberación de todas las fuerzas demoníacas que satanás a dirigido en tu contra.

Entonces solo «él nos puede dar la ayuda que necesitamos»

Pasos que puedes seguir para lograr tu Liberación

1.- Rectifica tu fe en el Señor de forma privada y personal

2.- Humildad

3.- Confiesa tus pecados

4.- Arrepiéntase de todos los pecados

5.- Perdona a todos aquellos que han pecado contra nosotros

6.- Romper con cualquier doctrina falsa y romper todo contacto con satanás

7.- Prepararse para ser liberado de toda maldición

8.- Confirmar la fe en Dios

9.- Expulsar demonios

Dentro de nosotros, habita el espíritu, en el cual estamos salvos, pero allí se aloja el alma, la cual sí necesita ser sanada, sus heridas cerradas y sus ataduras cortadas, faltas de perdón, sentimientos de rechazo y baja auto estima. Permítete perdonar, permítete soltarte de todo eso que te ata, y orar por sanación.

Cuando hay demonios que influyen en las personas, no los deja pensar ya que los oprime con enfermedades y con depresión, por eso es necesario la liberación espiritual para que puedan recibir la palabra de Dios en su corazón, es decir si el Espíritu de Dios está en nosotros, el del enemigo no puede estar, la opresión puede ser en el cuerpo, en la mente, en las emociones y en la voluntad.


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